UN VACIÓ LLAMADO DIOS
El Problema de La Separación del Hombre de Dios
La Biblia declara que todos hemos pecado y no podemos alcanzar la Gloria de Dios. En otras palabras, nuestro pecado nos separa de Dios quien es perfecta santidad (rectitud y justicia) y Dios debe por lo tanto juzgar al hombre pecador.
Romanos 5:8
Pero Dios demostró Su amor hacia nosotros, en que siendo aun pecadores,
Cristo murió por nosotros.
Romanos 3:23
porque todos han pecado y no pueden alcanzar la Gloria de Dios...
Habacuc 1:13a
Tus ojos son demasiado puros para aprobar la maldad, Y Tú no puedes ver
la maldad favorablemente.
Isaías 59:2
Pero tus iniquidades han hecho separación entre tú y tu Dios, y tus pecados han Escondido
Su rostro de ti, para que El no escuche.
Pero Dios demostró Su amor hacia nosotros, en que siendo aun pecadores,
Cristo murió por nosotros.
porque todos han pecado y no pueden alcanzar la Gloria de Dios...
Tus ojos son demasiado puros para aprobar la maldad, Y Tú no puedes ver
la maldad favorablemente.
Pero tus iniquidades han hecho separación entre tú y tu Dios, y tus pecados han Escondido
Su rostro de ti, para que El no escuche.
El Problema de la Inutilidad de las Obras del Hombre
En
el corazón del ser humano
hay un vacío, un espacio que aún no ha sido llenado, y el cual con el afán de
ser feliz lo llena con tantas cosas perecederas, cosas mundanas que tiene
caducidad no así el gran amor y la misericordia de Dios nuestro padre
Celestial, el ser humano en su afán de encontrar la verdadera felicidad comete
grandes horrores, llena el vacío de su ser interior con licor, drogas,
violencia, cigarrillos, marihuana, mujeres fáciles (adulterio, fornicación), armas, malas compañías,
posiciones deshonestas (extorción, tráfico de drogas, niños, mujeres, etc.)
ansias de poder (amasar riquezas) y muchas cosas más que un día desaparecerán,
y aun así todo esto no lo llena, no lo satisface, no lo hace feliz porque todo
esto es pasajero y todo lo pasajero tiene un tiempo de vida y caduca y ya no
sirve para nada, pero Jesús él nos dejó enseñanza de que él era el todo, el
complemento de todos, y el único que puede a la perfección llenar el vacío del corazón de los seres
humanos.
Eclesiastes 1.12 - 14
12 Yo, el Predicador, fui rey sobre Israel en Jerusalén.
13 Y di mi corazón a inquirir y a buscar con sabiduría sobre todo lo que se hace debajo del cielo; este penoso trabajo ha dado Dios a los hijos de los hombres para que se ocupen en él.
14 He visto todas las obras que se hacen debajo del sol; y he aquí, todo ello es vanidad y aflicción de espíritu.
Eclesiastes 2. 3-11
3 Propuse en mi corazón agasajar mi cuerpo con vino y, mientras mi corazón me guiaba con sabiduría, retener al mismo tiempo la necedad, hasta ver cuál es el bien que los hijos de los hombres hacen debajo del cielo en los contados días de su vida.
7 Adquirí siervos y siervas, y tuve siervos nacidos en casa; también tuve gran posesión de vacas y de ovejas, más que todos los que fueron antes de mí en Jerusalén.
8 Reuní también para mí plata y oro, y tesoro preciado de reyes y de provincias; me hice de cantores y cantoras, y de los deleites de los hijos de los hombres y de toda clase de instrumentos musicales.
9 Y fui engrandecido y prosperé más que todos los que fueron antes de mí en Jerusalén; además de esto, permaneció conmigo mi sabiduría.
10 No negué a mis ojos ninguna cosa que desearan, ni aparté mi corazón de placer alguno, porque mi corazón se gozaba de todo mi trabajo; y esta fue la recompensa de toda mi labor.
11 Miré yo luego todas las obras que habían hecho mis manos y el trabajo que me tomé para hacerlas; y he aquí, todo era vanidad y aflicción de espíritu, y sin provecho debajo del sol.
Podrás tener todo en este mundo pero sino tienes a Dios NO TIENES NADA.
COMO LLENAR ESE VACIÓ
Hoy en día el ser humano anda buscando saciar su alma, encontrar la paz y el amor pero no se recuerda que Je sus dijo:
Venid a mi todos los que estéis cargados y cansados y yo os haré descansar.
Debemos venir ante Dios y reconocer nuestra necesidad de su presencia en nuestras vidas, Cuando Dios es el centro de tu corazón y mora en ti el pondrá de nuevo risa en tu boca y gritos de júbilo y alabanza saldrán de tus labios, porque donde mora el espíritu de Dios ahí hay libertad, una verdadera libertad para vivir sin temor, sin miedo y esperanza.





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